Un cerdo es un cerdo
Lunes, 31 de Mayo de 2010
Ando leyendo, entre otras muchas cosas, la recopilación de escritos sobre religión de G. K. Chesterton. Por qué soy católico ha sido publicado en 2009 por la editorial El buey mudo.
En ella, el propio Chesterton comenta dos de sus frases favoritas y que resumen muy bien su conversión al catolicismo y su visión de éste -y también de la filosofía tomista- como la religión -y la filosofía- verdadera.
“Filetes y cerveza” y “Un cerdo es un cerdo”.
La segunda frase explica lo siguiente: un granjero arisco y un portavoz de las ciencias económicas. El economista explica los misterios y secretos del mercado al granjero. El valor del cerdo sube y baja, e incluso afirma que, en algunos momentos, es mejor dos cerdos que tres. Ya que un cerdo no es necesariamente un cerdo. Es otra cosa. Sin embargo, el sentido común del granjero, le hace repetir, obstinadamente, “un cerdo es un cerdo“.

