¡Delibes ha muerto!, ¡Delibes ha muerto!… Vale, sí, pero también nos ha dejado estos días otro grande de la cultura y no se ha montado tanto revuelo.
El pasado miércoles era encontrado en la cama de su madre rodeado de botes vacíos de barbitúricos el cadaver del superídolo adolescente canadiense Corey Haim.
Haim en dos de sus mejores momentos
Corey, que contra todo pronóstico consiguió alcanzar los 38 años de edad, quedará en los anales de la historia del cine por dos películas medio conocidas (“Jóvenes Ocultos” y “Papá Cadillac”) y varias docenas de producciones de tercera regional, entre ellas el videojuego para Sega Mega CD (consola que supuso el penúltimo clavo en el ataúd de la compañía del erizo azul) “Double Switch”, que no era otra cosa que un pastiche del mítico “Night Tap”.
El actor se pasó la mayor parte de su vida luchando contra sus diversas adicciones (entre ellas, el crack, también conocido como “la droga inocua”) pero dio una lección al mundo entero mostrándole lo lejos que estaba de tocar fondo cuando protagonizó junto a su gran amigo y también estrella adolescente Corey Feldman la serie de tele-realidad “Los dos Coreys”.
Sirva el video en que ambos amigos se daban de ostias en directo como el sentido homenaje de “Los Ultracuerpos” a esta estrella que ahora estará en el purgatorio junto a David Carradine esperando con los brazos abiertos a Robert Downey Jr.:
Según las declaraciones del nuevo vicepresidente de DC, el estudio estaría estudiando la viabilidad de continuar la franquicia. No queda claro si sería a través de una secuela, spin off o similar. Lo que sí parece más que probable es que, no contando con una historia de Moore (el creador del comic original), y tras el relativo fiasco económico de la película (180 millones recaudados frente a un presupuesto de 130), debamos esperar lo peor, aunque lo haremos con los dedos cruzados por si acaso.
El plan era el siguiente: Raimi cerraba su saga spidermaniana con una cuarta parte y dos años después se reiniciaba la franquicia desde cero de manera similar a lo sucedido con Batman Returns respecto a la línea iniciada por Burton (Tim). Finalmente el proyecto de Raimi se cancela, con lo que nos quedamos como final de la serie con el lamentable tercer capítulo en el que se las veía contra el Hombre de Arena, Veneno y el nuevo Duende.
Los de Sony achacan la culpa de la cancelación del proyecto a Raimi. Según ellos se había quedado agilipollado con lo visto en Avatar y quería recargar la película de efectos especiales y hacerla en 3D para acercarse al estilo visual de la nueva de Cameron. Los honrados ejecutivos de Sony aseguraban que esto no le iba nada al personaje además de hacer que el presupuesto se disparase (bah, esto sería lo de menos). Por si fuera poco veían a Raimi un tanto desnortado en lo que al argumento se refiere. En este cuarto episodio, Peter y M.J. cortaban definitivamente su relación, pero el amor volvía a la vida del trepamuros a través de Felicia. Al mismo tiempo, descubría que su padre aun estaba vivo y que era nada más y nada menos que el supervillano “El Buitre”. Durante un combate contra él, Spidy se lo carga y el parricidio no le sienta muy bien. Uniendo esto a que también Felicia le abandona, Peter decide retirarse como superhéroe (otra vez).
La verdad es que dicho así, casi mejor que se queden sin rodarla. ¿Y en qué punto nos deja eso? En que Sony se ha metido de lleno con el reboot de la franquicia. Para empezar ya tenemos director confirmado. Será el no muy conocido Marc Webb, cuya película más notoria es “500 días de verano”. Como villano se ha barajado el papel de Kraven el Cazador para Clive Owen, y para los zapatos de Peter Parker los nombres que más suenan son los de Zac Efron (High School Musical) y Logan Lerman (Percy Jackson: El Ladrón del Rayo). Para darle un tono un poco más adulto y hetero al personaje, desde aquí propongo a Zerolo Parker.
Van un inglés, un francés, un alemán y uno de Lepe...
Solo os diré dos palabras: Zombis - nazis. Sí, es como apostar a caballo ganador, pero contra todo pronóstico la cosa les ha salido insufrible. Un bodrio noruego que parece un remake malo de “Evil Dead” y que solo aguantarás hasta el final si sufres una severa hemiplejia y no tienes a nadie cerca para arrastrarte fuera del salón.
No es fácil hacer cábalas sobre la calidad de la adaptación de la novela de Max Brooks que prepara Plan B (la productora de Brad Pitt), y que si todo va según lo previsto se estrenará éste mismo año. El guión lo firma el comiquero Michael Straczynski y la dirección correrá a cargo de Marc Foster.
Es de prever que el film se ruede con un estilo documental similar al de la novela original. En ella se relataban a modo de entrevistas a distintos personajes implicados en los sucesos narrados (científicos, militares, etc…), trece años de historia de la humanidad: desde que los primeros brotes de un virus se extienden por el planeta para convertirlo en un vertedero zombi, a la Guerra Mundial que da título al libro y en la que los seres humanos hacen frente a los ejércitos de muertos vivientes.
1.- Kick-Ass estará basada en el comic de Mark Millar y Romita Jr (por el momento inédito en España). En él, Dave es un chaval de instituto que inspirado por los comics de superhéroes decide convertirse en uno. Tal y como pasaría en la realidad, Dave no para de llevarse palizas y puñaladas, su doble vida hace pensar a sus compañeros de clase que se saca un dinero extra como chapero y el amor de su vida decide adoptarle como “su mejor amigo gay”. Pero sus correrías como vigilante consiguen inspirar a otros que seguirán sus pasos.
La adaptación al celuloide ha corrido a cargo de Matthew Vaughn y la protagonizan Aaron Johnson, Chloe Moretz, Christopher Mintz-Plasse, Lyndsy Fonseca, Mark Strong y Nicolas Cage.
2.-
“Hoy, ha ido mi mujer a tirar la basura, cuando ha vuelto tras cerca de media hora, me ha dicho que se ha encontrado con una vecina y ha estado hablando. El problema es que las medias que llevaba puestas tenían una carrera en la pierna izquierda. Ahora la tienen en la derecha”.
Así de entrañables y navideñas son las crónicas que llenan “¡Asco de vida!” una web imprescindible desde YA donde la realidad más pesimista supera la ficción más chusca.
3.-
Menos de quince días restan para la salida de “End Times”, el nuevo disco de Eels. Los más impacientes, podéis buscar un anticipo en el Myspace de la banda.
Ilustración de la portada a cargo de Adrian Tomine
4.-
“El impacto de una bala de cañón de a veinticuatro libras es como introducir una mano en el vientre abierto de un lobo moribundo: mientras experimentas el calor de las vísceras aún húmedas, caes en la cuenta de que cuando el animal se revuelva por última vez, de la dentellada no te libra nadie”.
Estas son las primeras líneas de “Mediohombre”, la última novela de Alber Vázquez donde asistiremos al enfrentamiento entre Blas de Lezo y un reducido grupo de 300 hombres y 6 naves contra los 30000 efectivos y 200 barcos de las tropas inglesas.
Puedes echarle un vistazo al primer capítulo ACÁ o comprarlo ACUYÁ.
5.- Jody Hill es la mente más fresca de la actual comedia americana. “The foot fist way” resultó antológica, “Observe and report” contenía una inquietante trascendencia en su aparentemente inocente despiporre y ahora su serie para televisión “Eastbound & Down” ha conseguido robarme mi pequeño y negro corazoncito gracias al fantabuloso personaje interpretado por Danny McBride. Kenny Powers es una prototípica superestrella paleta de beisbol venida a menos, que se ve obligada a abandonar una vida de lujo y excesos por una vida de profesor de instituto y excesos.
“¡Así aprenderan esos dementes a no enloquecer tan fácilmente!” Parecía un hombre tranquilo
El bueno de Slater
Si os dijese “Christian Slater”, imagino que las respuestas que obtendría serían del tipo: “No, gracias”, “ni de coña”, o “métetelo por donde te quepa”. Sin embargo su interpretación en “Parecía un hombre tranquilo” no solo supera con creces el aprobado, sino que en ocasiones raya la excelencia. En la película interpreta a ese nerd triste y un poco siniestro que habita en todas las oficinas y que uno imagina como el perfecto candidato a aparecer un día con una Uzi y repartirr un par de cargadores entre el personal. De hecho, su personaje acude diariamente al trabajo con una pipa y seis balas, cada una de ellas con el nombre de uno de sus compañeros.
En “Parecía un hombre tranquilo” hay un montón de ideas cojonudas. Algunas han llegado a buen puerto y otras han quedado a medio camino. Obviando estas últimas, un final que no acaba de convencerme y unos efectos especiales de telefilm chungo, la peli ha pasado a encabezar directamente la lista de las mejores que he visto en lo que va de año.
¿Por qué demonios ninguno de vosotros me había hablado de “El sirviente”? Uno llega a pensar que se le han terminado las buenas películas y va alternando tres o cuatro bodrios con un nuevo visionado de “Jo, que noche”. Sin ir más lejos el otro día me tragué 2012, que no vale una mierda más allá de la constatación al final de la película de que si el mundo se fuese a tomar por el culo, ZP, Sonsoles y las gemelas góticas sobrevivirían para repoblar el mundo.
Pues como os decía, el otro día di por casualidad con “El sirviente”, una pequeña joya de los años 60 dirigida por Joseph Foley, con un Dirk Bogarde construyendo un personaje que pasa automáticamente a mi lista de 5 super hits. La historia podría ser una mezcla malsana entre “El quimérico inquilino” de Polanski y la “Lolita” de Kubrick, pero sobre todo tiene esa capacidad hipnótica que solo se encuentra en las obras de iluminados como J. G. Ballard que hablan de una parte oscura del ser humano contando algo totalmente distinto. De hecho, mediante un vistazo superficial o una lectura de su sinopsis, “El sirviente” no es más que otra historia sobre la lucha de clases, pero más allá de eso lo que queda es un batiburrillo de sensaciones incómodas relacionadas con los mecanismos de dependencia que nos unen a unos seres humanos con otros, el sexo prohibido (en todas sus formas) y el deseo de acomodarse desprendiendonos de las riendas de nuestras vidas para dejarlas en manos de otros aunque esto signifique nuestra anulación como individuos.
Los que queráis echarle un vistazo pasaos por AQUÍ. El resto no sois bienvenidos en este dojo.
Ah, si creéis que se me ha olvidado ver alguna otra película, no dudéis en dejar vuestras recomendaciones en los mensajes de este mismo post.
He salido con muy buenas vibraciones de ver la nueva película de Richard Kelly (”Donnie Darko”). “La Caja” está basada en un relato corto (“Button, button”) del maestro del suspense Richard Matheson (“Soy Leyenda”) que ya fue anteriormente adaptado en un capítulo de “Twilight Zone”. La sinopsis que podréis leer en todas las reseñas es más o menos ésta: Un matrimonio recibe la visita de un extraño que les ofrece un millón de dólares si aprietan un enigmático botón en una caja, advirtiéndoles de que una persona en alguna parte del mundo morirá si lo hacen.
"No te fies de los de Telefónica: te dicen que no te van a cobrar el modem y luego te clavan 40 euros en la factura"
El relato de Matheson no iba mucho más allá de esto y el resto del argumento del film es una ida de hoya del propio Kelly sin mucho fuste. Pero al igual que sucedía con “Donnie Darko”, lo de menos es el argumento. De hecho, dos meses después de verla ni siquiera recordaba de qué iba, más allá de las vaguedades de la contraportada del dvd, aunque las perturbadoras imágenes del film siguen estando grabadas en mi cabeza (la inquietante interpretación de Jake Gyllenhaal, la fantasmal presencia del conejo Frank, la ambientación ochentena regada con el “Head over Hells” de “Tears for fears”…).
Hoy en día es imposible ir al cine sin que se siente al lado un mascachapas dando el coñazo
Dicho esto, si vas a ver “La Caja” pensando encontrar una trama brillante seguramente salgas escaldado. La historia es deliberadamente farragosa y confusa. Si te concentras mucho tratando de desvelar los misterios de la trama, seguramente te sientas frustrado. “La Caja” se disfruta poniendo el cerebro en piloto automático y permitiendo que sea el subconsciente quien tome las riendas; dejándote llevar por la ambientación opresiva, perdiéndote en el estampado del salón de la familia protagonista y recreándote en planos que si se analizan en exceso pueden resultar incluso cómicos, pero que si los aceptas tal y como vienen igual hasta los puedes reconocer de alguna de tus pesadillas.
Seguramente el principal handicap de la película haya sido su casting: Cameron Diaz está demasiado mayor para el papel que interpreta; su rostro gomoso y operado (me recordaba al de Yola Berrocal) resulta más desconcertante que el del personaje interpretado por el veterano Langella (al que le falta media cara) y su actuación resulta histriónica en el mejor de los casos. Marsden nos brinda el papel plano al que nos tiene acostumbrados, y si no fuera por la falta de visor y por las patillas, creeríamos estar viendo de nuevo al Cíclope de la Patrulla X.
Los hijos de puta de Rockstar lo volvieron a conseguir. Con una tonelada de títulos de la saga a sus espaldas, “La balada de Tony el Gay” viene a demostrar que la fórmula de Grand Theft Auto sigue fresca y con una pegada demoledora. Han conseguido una ciudad tan viva que uno tiene la sensación de formar parte de un sistema de juego en el que la meta ya no consiste en descubrir al asesino/ salvar a la princesa / hundir la megacorporación lo antes posible, sino en buscar actividades por la ciudad para alargar lo más posible la experiencia de juego y alejar todo lo que se pueda la secuencia de créditos final. En lugar de echarle horas para alcanzar un objetivo, las echamos tratando de mantenernos equidistantes al mismo. Una vez finalizado el juego, seguramente habremos pasado tanto tiempo bailando en la pista, saliendo a emborracharnos con los colegas y haciendo el cafre sin ningún objetivo por la ciudad, que siguiendo las misiones de la trama principal.
Luis y Tony de punta en blanco.
En “La balada de Tony el Gay” nos metemos en la piel de un portorriqueño que regenta junto a su socio homosexual dos de los clubs de moda de Liberty City. La historia está salpicada por el clásico conglomerado de referencias pulp que suelen inundar la franquicia, pero en este caso se hacen más evidentes de lo habitual las similitudes con “Atrapado por su pasado” de De Palma (a la que ya hizo numerosos guiños la saga en GTA3 Vice City). Al igual que el personaje que en su día interpretase Pacino, Luis López trata de mantenerse al margen de una vida de crimen que le hizo dar con sus huesos en la cárcel. Sus intentos de ganarse honradamente la vida como empresario se ven continuamente saboteados por sus antiguos colegas de tropelías y por su socio y amigo Tony, al que empieza a írsele la hoya a causa de las drogas y que sin ninguna experiencia en los bajos fondos se ha visto inmerso en un mundo de gansters.
El juego se puede adquirir online desde la plataforma Xbox Live, o en soporte físico acompañado del también imprescindible “Lost and Damned”.
Para quienes no tengáis una Xbox 360 (única plataforma desde donde se puede jugar), podéis echaros unas partidas al GTA Chinatown Wars para Nintendo DS (y muy pronto para PSP). La experiencia de juego no tiene nada que ver, pero resulta igualmente un pasatiempo más que recomendable.