¡Delibes ha muerto!, ¡Delibes ha muerto!… Vale, sí, pero también nos ha dejado estos días otro grande de la cultura y no se ha montado tanto revuelo.
El pasado miércoles era encontrado en la cama de su madre rodeado de botes vacíos de barbitúricos el cadaver del superídolo adolescente canadiense Corey Haim.
Haim en dos de sus mejores momentos
Corey, que contra todo pronóstico consiguió alcanzar los 38 años de edad, quedará en los anales de la historia del cine por dos películas medio conocidas (“Jóvenes Ocultos” y “Papá Cadillac”) y varias docenas de producciones de tercera regional, entre ellas el videojuego para Sega Mega CD (consola que supuso el penúltimo clavo en el ataúd de la compañía del erizo azul) “Double Switch”, que no era otra cosa que un pastiche del mítico “Night Tap”.
El actor se pasó la mayor parte de su vida luchando contra sus diversas adicciones (entre ellas, el crack, también conocido como “la droga inocua”) pero dio una lección al mundo entero mostrándole lo lejos que estaba de tocar fondo cuando protagonizó junto a su gran amigo y también estrella adolescente Corey Feldman la serie de tele-realidad “Los dos Coreys”.
Sirva el video en que ambos amigos se daban de ostias en directo como el sentido homenaje de “Los Ultracuerpos” a esta estrella que ahora estará en el purgatorio junto a David Carradine esperando con los brazos abiertos a Robert Downey Jr.:
Los afortunados invitados a la fiesta que Sylvester Stallone dio en su casa de Miami en 1997 pudieron asistir al más espectacular cross over de rarezas del cine de acción que se había visto hasta el momento. Al parecer, entre los invitados estaba el carismático Steven Seagal que se pasó la noche chinchando a otro ilustre invitado, Jean Claude Van Damme, diciéndole que no tenía ni media hostia y que podría arrastrar su culo belga por los pasillo de la mansión de Stallone. Jean Claude intentó hacer caso omiso de las provocaciones del practicante de Aikido pero finalmente aceptó el reto. Silvester les invitó a llevar a cabo el combate en el jardín de su casa, pero cuando ambos contendientes estuvieron fuera, el por entonces marido de la espectacular Kelly LeBroock se achantó, le pidió disculpas a Van Damme y se fue de la fiesta a una discoteca.
LeBroock en su máximo esplendor, una excusa tan buena como cualquier otra de ilustrar con una maciza.
Por lo visto el belga estaba tan encabronado que le siguió hasta allí, pero por lo que se deduce de las declaraciones de Stallone sobre esto, Seagal se volvió a cagar: “La pelea no se llegó a producir. Van Damme era demasiado fuerte. Seagal no tenía nada que hacer con él”. Desde luego parece dudoso pensar que el Aikido de Seagal unido a su contundente y poderosa capacidad para elegir y escribir malos guiones hubiesen sido suficientes armas para acabar con el especialista en Kárate, Taekwondo y Muay Thai; dos veces Campeón de la Asociación Europea de Kárate Profesional en la categoría de peso medio; Campeón de Culturismo Mister Bélgica; y practicante durante cinco años de ballet profesional.
LeBroock en la actualidad, una excusa tan buena como cualquier otra de ser un poco cabrón.
Pues según parece, otro cross over épico está gestándose. Para el 2010 se espera que “The Expendables” la nueva película dirigida y protagonizada por Stallone llegue a los mejores cines de barrio y videoclubs. El elenco que compartirá protagonismo con el potro italiano es de aupa. Agárrense los machos: Jason Statham, Jet Li, Mickey Rourke, Dolph Lundgren, Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis. Sobre el argumento ya se conocen las líneas básicas pero ¿a quien cojones le importa la trama de algo así?
Empezaron a darse de hostias públicamente a principios del año pasado. El invento fue de tres tipos que se hacen llamar Legend, Science y Spider. Según parece, la curra que le pegaron a unos jugadores de rol en la famosa plaza neoyorkina de Union Square despertó en ellos un sentimiento de camaradería que les llevó a reunirse en el mismo lugar todos los viernes por la noche a medirse el lomo. Poco después colgaron en Internet unos videos de sus enfrentamientos esperando atraer a gente interesada en recibir clases. Lo que atrajeron fue a una variopinta selección de sin techo, porteros de discoteca, practicantes de artes marciales y macarras en general con las mismas ganas que ellos de soltar un poco de adrenalina y medir sus aptitudes. Con unas reglas mínimas, cualquier categoría estilo y peso era bien recibido. Quedaban prohibidos los golpes a la cabeza como en el kárate de competición y cualquier intento de humillar al rival más allá de la victoria. “Queremos que esto sea como una familia. Uno es humillado por el mundo a diario. Nosotros no vamos de eso”, afirma Science.
Desde entonces han pasado a convertirse en una atracción turística de la ciudad. “Luchamos en público porque no tenemos otro sitio donde luchar” dice Spider; pero lo cierto es que seguramente buscan lo mismo que los rockeros, los escritores o los albañiles: fama, pasta y zorras. Mientras se atraganta con una porción de pizza, Legend dice: “Pronto seremos famosos. Podrás leer carteles en los que se lea LA PIZZA ELEGIDA POR LOS UNION SQUARE SPARTANS”. Se dice incluso que un tipo de la ESPN (famosa liga americana de lucha en pay per vieuw) les estuvo tanteando con la idea de realizar una especie de Ultimate Fighting en versión Harlem para debutantes.
"Mama, aquí mi novio y sus colegas"
Recientemente su popularidad ha comenzado a pasarles factura. La policía, que durante más de un año les ha dejado a lo suyo, ha empezado a hacerles visitas cada vez más frecuentes.
Science se defiende diciendo que “Llevamos haciendo esto durante un año sin que nadie nos moleste. Solo entrenamos. Esto está lleno de gente haciendo tai-chi, es lo mismo”. Por el momento Union Square sigue siendo su centro neurálgico pero es cada vez más frecuente que se tengan que buscar la vida en otras zonas. Otros grupos se han creado inspirados en ellos y en el Club de la Lucha e incluso se retan los unos a los otros, pero la fama no termina de llegar. Mientras, los mamporros continúan.
Entre confusión y tal ha fallecido el actor David Carradine. Las autoridades dicen que el tipo apareció ahorcado en su habitación del hotel Park Nai Lert en Bangkok, donde se encontraba rodando su última peli. Sin embargo su agente afirma que el fallecimiento se ha debido a causas naturales. Lo cierto es que no hay nada más natural que palmar cuando nuestro cuerpo deja de recibir oxígeno.
Carradine saltó a la fama tras protagonizar “Kung Fu”, mítica serie de televisión que ideó Bruce Lee para protagonizar él mismo, pero de la que fue apartado por ser “demasiado chino”. El resto de su carrera se vió principalmente trufada por subproductos de serie B hasta que fue recientemente resucitado (artísticamente) como protagonista de “Kill Bill”. Mucho nos tememos que de ésta no le salva ni Tarantino.
Aquí podéis verle hostiándose con el también fallecido en extrañas circunstancias Brandon Lee, hijo de Bruce Lee (e igualmente muerto en similares extrañas circunstancias). Para dirigir una secuencia de acción de manera aún más aburrida habría que encargársela a Almodovar y que metiese en ella a un par de transexuales:
En el E3 del 2007 (la feria de entretenimiento videojueguil más importante del mundo), nos enseñaron un video del título en desarrollo “UFC Undisputed”, y nos juraron por Snoopy que las imágenes eran in-game.
La cosa tenía ésta pinta:
Desde entonces, a fin de ahorrarme el sufrimiento derivado de la espera, he venido rezando secretamente por quedar cerebralmente incapacitado y despertar de una pieza el día en que saliese el juego. Mis peticiones solo se han visto cumplidas a medias pero ya tenemos la demo entre nosotros. He podido echarme unas partidas y es tremendamente adictivo, los gráficos están a la altura de lo que se espera de un juego de nueva generación y la jugabilidad, teniendo en cuenta la complejidad de un deporte en el que a diferencia del boxeo hay patadas y presas, es excelente. Y a pesar de ello, viendo como les ha quedado y lo que habían prometido, no puede uno evitar tener cierta sensación de coitus interruptus.
Juzguen ustedes mismos:
Quienes a pesar de la mierda del hype queráis echarle mano, lo podréis jugar a partir del 22 de éste mes.
Recientemente Peter Moore, jerifalte visible de la compañía de videojuegos Electronic Arts, ha declarado que “el boxeo, tristemente, lo veo como el pasado. Las artes marciales mixtas lo veo como el futuro de la lucha” (y esto a pesar de la inminente salida del prometedor juego de boxeo Fight Night Round 4). Y lo cierto es que el visionario Moore no deja de tener razón. Si no te has enganchado ya a la UFC, puede deberse a dos razones:
a) No sabes lo que es la UFC
b) No has superado el detector de maricones que te proponíamos en la entrada dedicada a Watchmen.
La liga de lucha extrema UFC (Ultimate Fighting Championship) viene al mundo en el año 93 con la sana intención de dar respuesta a una pregunta que durante años ha mantenido al mundo sumido en la más amarga de las dudas: “¿Qué arte marcial es la más cañera repartiendo hostias?”. Estos primeros combates se regían únicamente por dos reglas: prohibido meter los dedos en los ojos y prohibido morder. Más allá de eso, ni siquiera el uso de guantillas era obligatorio (estas se utilizaban únicamente para proteger los nudillos, no la cara del adversario) y podíamos asistir a desternillantes combates sin tan siquiera categorías por pesos. Resultaba una auténtica delicia ver a un gigantesco luchador de 150 kilos samoano practicante de lucha libre partiéndose la cara con un punkie karateka (ni el videojuego más bizarramente ochentoso hubiese tramado algo así).
Desgraciadamente, el equivalente buenrollista yanqui de nuestro patrio socialismo impuso una serie de reglas que dulcificaban éste deporte. A saber: diferenciación de categorías por peso, nada de cabezazos ni golpes en los testículos, garganta o nuca, además de obligar el uso de guantillas.
A pesar de estas, sigue siendo altamente recomendable y relajante el visionado de estos animales haciéndose pulpa la cara.
Si además estáis interesados en las interioridades de éste espectáculo, no os podéis perder The smashing machine, el documental sobre el ascenso y caída de Mark Kerr: ultraviolencia, esteroides a cubos y corazones destrozados.
Y ahora os dejo con un video de la leyenda de las artes marciales mixtas, Bas Rutten, enseñandoos cómo hay que tratar a un yonki que se mete con tu madre o tu esposa en un bar de copas. Imaginaoslo con la musiquita de Benny Hill y partíos el ojete a mi salud.
Discovery Chanel, History Chanel y Canal Odisea han realizado una serie de documentales de formato muy similar. En ellos, uno o dos luchadores profesionales viajan por el mundo entrenando en distintas artes marciales, deportes de contacto, o técnicas de defensa personal. El del Canal Odisea, con Josette D. Normandeau como protagonista, es seguramente el mejor realizado pero también el más flojo. La auténtica chicha está en Arma Humana (History) y Maestros de Combate (Discovery). En el primero, son Jason Chambers, luchador profesional de la UFC (en unos cuantos post os cuento algo de esta liga de lucha extrema) y Bill Duff, jugador de fútbol americano, los encargados de entrenarse en las distintas técnicas para finalmente someterse al reto de hostiarse contra un maestro de la disciplina en cuestión. Las reglas, o ausencia de ellas, son las propias de cada estilo de lucha, y los mamporros, absolutamente reales.
El formato de Maestros de Combate es calcado aunque sus protagonistas resultan mucho más enrollados. Por un lado tenemos a Jimmy Smith, también luchador de la UFC y ex-profesor de matemáticas, quien siempre es enviado a entrenar a los gimnasios más modernos y cosmopolitas; por otro lado está Doug Anderson, veterano de la Guerra del Golfo y luchador aficionado de Nueva Jersey, quien siempre entrena con viejos maestros chiflados que viven en mitad del bosque.
Os dejo los enlaces a las listas de reproducción de ambas series en Youtube (empezad con el “Arma Humana” dedicada al Krav Maga), no sin antes advertiros que al contrario de lo que suele suceder y con el fin de que la cosa coja un tufillo surrealista a lo Hanna Barbera, es mejor ver ambas series dobladas al mejicano que en su versión original.