Fue en 2004 cuando John Dullaghan culminó un trabajo de más de 7 años recopilando vídeos, entrevistas a conocidos y diverso material relacionado con Bukowski y estrenó el documental “Born into this”. En él encontraréis momentos tan remarcables como ver al autor echándose a llorar mientras lee su poema “La ducha”, y podréis cerrarle la boca a quienes afirman que Bono y Sean Penn no son dos rematados gilipollas.
Desde hace no demasiado, “Born into this” anda corriendo por los verdes pastos de internet con subtítulos en castellano. También hay una versión despiezada en youtube, pero a mí se me ve desincronizada.
Me había prometido que en este nuevo blog, Bukowski saldría menos de una vez al mes, pero ¡ay, amigos!, ¡la carne es débil!
Vagabundeando por esos webs de dios, he ido a dar con el video de la famosa intervención del escritor en el programa francés Apostrophes.
Tal y como se puede leer en “Shakespeare nunca lo hizo”, Bukowski hizo una tourné por la vieja Europa (lugar en el que fue reconocido antes que en Norteamérica) en una de cuyas escalas fue a parar a Francia como invitado del programa cultureta Apostrophes, presentado por Bernard Pívot. Según se recogía en la versión narrada por Bukowski (aunque reconocía hablar de oídas porque no recordaba nada) y en la descrita por la pésima biografía a cargo de Neeli Cherkovski, Bukowski empezó a ponerse fino a base de tintorro durante el programa y a perder los papeles, levantando el tono e insultando al resto de invitados, hasta el punto de que tuvo que ser expulsado por la fuerza por unos agentes de seguridad a los que Buk amenazó con un cuchillo.
Lo cierto es que viendo el video, la cosa es bastante más cutre. Al final de su aparición en el programa, el pobre tipo no puede ni con su alma y ha de abandonar el plató apoyándose en las cabezas del resto de invitados para no caer de morros, mientras varias personas muy amables (entre las que se encuentra Linda Lee), le sostienen acompañándole a la salida. Maldito por un tubo, pero de una forma distinta que no deja de ser tronchante. La entrevista finaliza con un abuelote invitado quejándose por el comportamiento de Hank y el presentador excusándose en que “trajo su propia botella”.
Lo que sí parece cierto es que al día siguiente se agotaron los libros de Charles Bukowski de las estanterías de las librerías francesas.