Falsete, blog de música

Desde los Rolling hasta nuestros días, por León Aldecoa

Top Ten de rockeros feos

Uno se pregunta, cuando es heterosexual, qué es lo que ven las mujeres en los hombres para que éstos les parezcan atractivos, guapos e incluso deseables. Los hombres que por definición somos pragmáticos hasta en las más pura de las especulaciones, lo resumimos de manera sencilla: “este debe tener pasta”. Claro que multitud de ejemplos de casos prácticos nos demuestran que esto no es cierto. Hombres de posición acomodada sin perra que les ladre, o perdedores en lo económico que triunfan en lo sexual. Esto me lleva a la conclusión de que no conozco a las mujeres, ni lo pretendo. Lo único claro es que ellas siempre hablan de que el hombre debe tener un algo. ¿Prestancia? ¿Clase? ¿Chulería? ¿Fama? ¿Ser un Macho-Alfa? ¿Parecerse a Bertín Osborne? Es algo así, pero no del todo. Ruego a las mujeres que leen este blog, pocas pero bien avenidas, que intenten explicarnos qué es ese algo.

Lo que no dudamos ni los hombres ni las mujeres es que la fama, normalmente acompañada de euros en el bolsillo, es el mayor de los afrodisiacos para las hembras. Es la única explicación plausible por la cual cualquiera de los rockeros que vendrán a continuación perdieran, en algún momento de su vida, la virginidad. Dos cosas claras: 1) Si fueran albañiles ni las putas se acostarían con ellos y 2) Este blog, ni la historia de la música Rock tendrían sentido si un feo resentido con el mundo no pagara su frustración con clases de guitarra desde su más tierna infancia. Los guapos no son buenos músicos, ya tienen bastante con hacerse los listos.

Ahí va la lista:

10) Bill Berry. Batería de REM.

Por ser el último clasificado no hay que desmerecerle. Feo de pueblo. Cejas perfiladas con un Edding 850. Un hombre capaz de criar ladillas en la cara. Y sin embargo, un follador, y un gran batería.

9) Ronnie Wood. La joven incorporación de los Rolling Stones.

Del corte de yonki con menopausia. Su peinado no es lo único que comparte con Rod Stewart

8 ) Thom Yorke. Cantante y líder de Radiohead.

Es normal que sea un pesimista convencido. Lechoso y panocha. Podría vender “Fish and Chips” en cualquier Burguer de Londres pero tiene talento para la música.

7) El Drogas. Cantante de Barricada.

El Drogas ha vuelto a la música con un disco de geopolítica nacional. Falta hacía.

6) Steven Tyler. Voceras de Aerosmith.

Del tipo, “no puedo ser otra cosa que una puta estrella del Rock”, pues su genética le impide ejercer cualquier otro tipo de profesión. ¿Se le imaginan de fontanero? ¿Apicultor? ¿Celador?. En la imagen muestra un gran parecido con otra gran artista, Bibi Andersen.

5) Paul Stanley. Guitarrista y voz de Kiss.

Sin duda que lleve la cara pintada ayuda. Feos y horteras los Kiss y Paul Stanley forman una banda inimitable y única. Si lees este blog deberías empezar a asumir que nuestro querido amigo se ha cepillado a tu novia. No te enfades, no es culpa de ella.

4) Iggy Pop. Sin presentaciones.

Le miras y le deseas. ¿Verdad?

3) Mick Jagger. Amante de David Bowie.

Lo más inquietante de Mick Jagger es que de joven era aún más feo. Lo mejor es verle en movimiento. Según Carla Bruni es un “dios del sexo”.

2) Evaristo Páramos. Cantante de La Polla Records.

Siempre es bueno hacer patria, aunque él no quiera. Es mejor verle sin gafas, pero el modelo me ha gustado demasiado para no ponerlo.

1) Joey Ramone. Vocalista de Los Ramones.

Nuestro ganador. Muy merecido. Es de los feos con problemas. He buscado una foto de él desnudo para que su número uno fuera indiscutible pero no la he encontrado. Detrás de esa camiseta, esa barriguilla y esos brazos se vislumbra un gran cuerpo.

Bonus Track) Shane MacGowan. Abusón.

Es tan feo que está fuera de categoría como los puertos del Tour de Francia. Ya le dediqué un blog al respecto.

Y nada más. Si están en desacuerdo con el orden o con los elegidos tengan en cuenta que me da igual.

Sobre Bon Jovi o tempus fugit

Bon Jovi disfruta con las hermanas de Richie Sambora

Y yo de pequeño que quería ser bloguero…

¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!

Loquillo. La suerte de ser segundo.

Ser segundo no siempre es una desgracia. La mayoría de las veces sí. Tyson Gay, Alan Turing, Jan Ullrich, Zurbarán, Antonio Salieri, Nacho Vidal… Son ejemplos de que ser segundo es peor que no ser nadie. Pero como decía, hay excepciones: sobre todo si te dedicas a la música y eres español.  En este caso, ser segundo es obligatorio, porque como ya expliqué, ser el Uno es imposible, por demostración silogística, ya que Julio Iglesias es Uno y Trino a la vez.

Loquillo es nuestro hombre. Feo, fuerte y formal. Un hombre capaz de embadurnar con Chanel, enzarpar y emborrachar a sus damas con Dom Pérignon, en lugar de lo que se estila en el rock español, esto es,  perfurme del Pryca, calimocho y costo culero, se merece el mayor de los respetos posibles.

Ando de vacaciones y con poco tiempo para escribir. Y Loquillo se merece mucho más que estas simples líneas, pero como el mundo es así de injusto, espero que me comprendan.

Cabreado con la sociedad que le ha tocado vivir, infravalorado por una industria que cada vez se parece más a una máquina de discos de puticlub, influido por los mejores, Loquillo tiene el mérito de haber hecho canciones que merecen ser escuchadas e incluso pensadas.

Éste, mi homenaje:

Lou Reed y los conciertos cánidos

Lou Reed 1942-2000

Desde que tenía 14 años he sido un seguidor de Lou Reed. He escuchado todos sus discos muchas veces; desde aquel The Velvet Underground & Nico de 1966 hasta el Ecstasy del 2000. Incluso me he leído biografías suyas y de vez en cuando luzco alguna camiseta de él que compré a un camello que traficaba con lo textil y con todo tipo de drogas duras; todo muy del gusto del viejo Lou. Llegué a querer cepillarme a una compañera de instituto, no muy agraciada, simplemente porque sabía quien era Lou Reed. Gracias a Dios, un amigo, informático y adicto al sexo, se interpuso en mi camino. Unas extrañas manchas rojas en la punta de su minga dominga fueron el resultado.

Lou lleva desde el 2000 con Laurie Anderson, su cuarta esposa. Es decir, aproximadamente 10 años haciendo basura, siendo un pingajo de lo que fue. De ser el animal del rock, el rockero frío y auténtico capaz de hacer genialidades con su voz monocorde, su guitarra, un buen bajista, y una buena batería -si a esto le sumas la viola eléctrica de John Cale da como resultado el grupo más influyente de la historia del rock- a ser un pelele cultureta que va experimentando con espectáculos aburridos y absurdos que realmente solo interesan a los viejos fans de Lou Reed que esperan que entre tanta gilipollez pedante toque alguno de sus viejos temas.

Dicen que está felizmente casado. Quizás sea eso. Quizás Lou necesite sufrir. Parafraseando a Sabina, doctor, devuélvale la depresión. Yo solo sé que antes de que tire todo su legado por la borda y que haga el ridículo el resto de su vida, Lou necesita el divorcio. Ha pasado de los suplementos de música a los suplementos culturales, lo que denota que algo está haciendo mal, porque los suplementos culturales no interesan a nadie que esté vivo. Y encima, si sale en ellos, es por lo que fue, no por lo que hace. Siempre acompañado de la verdadera Yoko Ono del rock, Laurie Anderson, más pedante que una reunión de porros y debate político en una cafetería en la Facultad de Filosofía.

La última gilipollez, un concierto para perros. Sí, oyen bien. Laurie Anderson y el chocho Lou se unen para tocar música inaudible para humanos pero sí para cánidos. Serán conciertos de 20 minutos que esperan que los perros disfruten mientras el dueño del chucho sueña que el viejo Lou vuelva, aporree a su mujer con la guitarra y se toque el Dirty Boulevard.

Solo nos quedan dos posibilidades. Que se divorcie tras el aporreamiento -siempre en defensa propia- o que un perro, cansado de tanta tontuna cultureta, le muerda los testículos a la vieja momia hasta que perezca a los pies de su querida esposa. Esperemos que algún perro hiperagresivo y melómano se apiade del legado de Lou y acabe con él antes de que él mismo lo destruya.

He dicho.

¿El más feo?

Disfruten

Me pide un asiduo lector un TOP TEN de rockeros feos. Desde luego la competencia es dura, e incluso escalofriante. A la espera de semejante proeza, esto es, poder reducir a solo 10 el nombre de rockeros feos, pondré al número uno, sin discusión -¿o sí?- para ir abriendo boca del siguiente blog que estoy preparando con la crème de la crème.

El ya citado en este blog, el muy alcohólico Shane McGowan, líder de The Pogues, que a pesar de ser un gran músico que mezcla como nadie jamás a hecho música rock, punk y tradición irlandesa, destaca por su físico, como Bon Jovi pero al revés.

Y ahora tres de sus mejores canciones:

Y sigue siendo el Rey

Yo no sería tan aventurado como Andrés Calamaro -ver supra- y diría aquello de que Elvis está vivo, y no solo eso sino que asistió a su propio funeral. Yo no diría tanto. Pero sin duda si afirmaría, sin rubor, que sigue siendo el Rey.

Él es el rock, él representa todo lo que tiene un músico, alguien al que admirar; originalidad, talento, armonía, intemporalidad e incluso belleza a prueba de kilos de panceta, estreñimiento y drogas (que era la dieta base de nuestro héroe).

Elvis Presley es único, una voz prodigiosa, capaz de versionear a los mejores y hacerles aún mejores, algo que solo él ha sabido hacer con verdadero talento -él y Frank Sinatra claro-.

Es curioso cuando se ver a alguien defendiendo a la bazofia absoluta con la excusa de “compone sus propias canciones”. Componer mierda no tiene mérito, igual que interpretar a lo Bustamante tampoco. Elvis era mal compositor, da igual. Era un genio, un revolucionario de los que quiere mantener el orden -la verdadera revolución está en el orden-.

Elvis desde este humilde blog, vuelve si estás vivo y si estás muerto y me oyes, permútate por Miley Cyrus urgentemente. Te necesitamos.

Porno y Música

Sasha Grey es nuestra ganadora. Lean y sabrán de qué.

Hay cuatro cosas que apasionan a un hombre de bien: la música, el porno, la cerveza y un buen chuletón de Ávila. Bueno, en realidad, tres. Las música es prescindible pero esto es un blog de música, algo tenía que decir…

Como me considero un hombre de bien y de cerveza y chuletones no sé que más decir que ustedes no sepan, hablaré del porno y la música.

¿Qué relación hay entre ambas “vertientes artísticas”? ¿Qué tienen en común Luciano Pavarotti y Roberto Malone? ¿Quién es más zorrita, Lady Gaga o Belladonna? Preguntas que atormentan mi mente y nadie me ha respondido. Por eso, en este blog me conformaré con hacer el TOP CINCO PORNO-MUSICAL y no estoy hablando de las cinco mejores B.S.O del cine porno, ya que mi oído musical no afina tanto.

Ahí va; TOP CINCO PORNO-MUSICAL:

5) En el último lugar de este TOP no podía faltar Evan Seinfeld, marido de la archibuenorra pornstar Tera Patrick. Líder de Biohazard, en este vídeo es el calvo con pañuelo que canta. Además, a pesar de su mediocre aspecto, disfruta cepillándose a su santa esposa delante de las cámaras, normalmente acompañado de otra señorita a la que solo puede beneficiarse oralmente. Ya saben, Tera Patrick le guarda fidelidad total y él, al estilo Clinton, es decir, el sexo oral no es sexo. Sin duda un señor jugón que merece un sitio en este rincón de ArtGerust. En el segundo vídeo, en los preámbulos de una escena, con su señora o reivindicando alguna cosa absurda, que más da.

4) Ron Jeremy hace mucho más que practicarse autofelaciones y exprimir la retaguardia de más de 2.000 mujeres diferentes con sus 27 cms. de carne púrpura, también hace incursiones en el cine “normal” y en videoclips como este Freak of the Week:

3) Estando en España no podía faltar una canción del que es ahora el mayor productor porno que hay en nuestra piel de toro, El Torbe, el creador de putalocura.com. Y es que antes de fornicar masivamente se dedicaba a esto de la canción con el grupo Miles de Albañiles.

2) Marco Banderas. Actor porno uruguayo que arrasa en USA. Su aspecto de asilvestrado indígena precolombino no le impide cantar mierdas como ésta. Según él mismo presume, se le da mejor cabalgar mujeres que los pentagramas. No es difícil que tenga razón.

1) Y nuestro ganador no podía dejar de ser ella. Una mujer lasciva y con cara de mala salida -tipo Mar Flores- no hecha para el matrimonio sino para el pecado (con riesgo infeccioso). Sasha Grey y su infumable grupo aTelecine. Por lo que dicen, la joven Sasha es un ser atípico en el arte de la cópula filmada. Dicen que es incluso inteligente. Yo a tanto no llegaría, pues presume de leer al impresumible Sartre y a los postmodernos franceses. Una persona que entre felación y felación se esconde en la basurienta prosa de Deleuze no puede estar muy bien de la cabeza. Su música lo confirma. Pero está buena y es tan guarra que podría ser jefa de Recursos Humanos de cualquier empresa, o sea que un respeto. Y además hace pelís convencionalmente aburridas con Steven Soderbergh.

Muere Alex Chilton

Y hablando de muerte, hoy ha muerto Alex Chilton, líder de The Box Tops y de Big Star. Una gran perdida para la música. Y solo tenía 60 años. Y otros cantamañanas, más viejos -o más jóvenes, da igual- siguen tan vivitos, dándonos el coñazo. Alex Chilton, DEP.

Tears in heaven

Llevamos una semana que ArtGerust teñida de luto. La muerte de Delibes, la del inefable Corey Haim, ahora la del protagonista de Misión Imposible, Peter Graves, qué mejor, y aunque sea un topicazo, por el clasicazo del tema, pondré el himno funerario moderno más celebre en honor de todos ellos, Tears in heaven de Eric Clapton. Que descansen en paz.

John Lee Hooker

Tenéis razón. En este maldito blog se habla de todo menos de rock. Y hablar de todo es lo mismo que hablar de nada. Para solucionarlo, no se me ocurre otra cosa que poner tres canciones de John Lee Hooker. Es que no se me ocurre otra cosa…y este genio de la guitarra no es poca…¿y si resulta que no es rock y encima anterior a los Rolling? No hago nada más que mentir, empezando por el nombre de este blog, pero es por vuestro bien.

Dolph Lundgren, qué grande eres

Dolph Lundgren no es actor propiamente dicho, tampoco cantante y no es especialmente guapo ni feo, pero eso si, es muy grande en espíritu -y en estatura- y está muy cachas. Además, por lo visto, sabe cinco idiomas, es profesor de Ingeniería Química en la universidad de Sidney, tiene 160 de coeficiente intelectual, da hostias como panes -cinturón negro en tercer grado en Karate Kyokushin y ganó los campeonatos de karate de full contact europeos en 1980 y 1981- y además ha sido entrenador, a nivel olímpico, de pentaatletas yankis. Aún así, siempre será recordado por su entrañable papel de ruso cabrón en Rocky IV. Un hombre de espíritu renacentista que le hubiera partido el hocico a Leonardo da Vinci si hubiera sido necesario. Y dicho esto, os dejo con el vídeo. Dolph Lundgren deja por lo suelos al mismísimo Elvis. Así de claro.