Top Five asfalto
Cualquiera que haya escuchado algo de música ha disfrutado, no digo muchas, pero sí varias veces, con canciones dedicadas, al camino, a la carretera, al trayecto. No hace falta ser un pastillero de coche tuneado para saber que el coche y las mujeres son siempre algo de vistal importancia para el hombre sobre todo si este hombre es un rockero como Dios manda. Pero en este blog somos así de eclécticos, no nos centraremos, en este TOP FIVE ASFALTO, solo en clásicos dedicados a las autopistas sino también habrá alguna, que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, que son toda una metafáfora sobre la vida con la excusa del camino. Ahí va, disfrútenlo:
5 - Joaquín Sabina, «La Magdalena». La canción que todo putero sensible quisiera escribir. Pero no todos valen, o se atreven. Sin duda, en los viajes de Joaquín Sabina por la carretera uno hace paradas para algo más que estirar las piernas. Sabina, «el más putero de todos los compositores, el más compositor de todos los puteros».
4 - Bob Dylan. «Desolation Row». La vía de la desolación. Merece la pena escucharla. Un himno al nihilismo que lo impregna todo en este mundo, tan dichoso para los modernos, y tan extraño para el resto. La letra de la canción aquí.
3 - No podía ser de otra manera. «Highway the Hell» de ACDC. Sin más comentarios.
2 - Algunos os preguntaréis, ¿qué hace Julio Iglesias aquí, en un blog de rock? Muy sencillo, él si que es un canto rodado. Un hombre que siendo humilde asegura que se ha estado con más de 1.000 mujeres se merece un respeto. Porque está mintiendo. Ha estado con muchas más. La leyenda cuenta que tiene un tabique nasal de platino. Leyenda de la que ni Keith Richard puede presumir. ¿Eso no es rock and roll? Partiendo de la base de que el rock ya no existe…
1- La más mítica. Con esta canción se abría el concierto más importante de la historia moderna. Made in Japan, «Highway Star», Deep Purple. Coches, mujeres, caña, turbinas. El protopoquero con años de conservatorio está aquí. Una demostración más de que el verdadero rock no está en la lírica sino en la guitarra:
- Nadie va a coger mi coche Voy a hacerlo correr por la pista Nadie va a ganarle a mi coche Va a romper la barrera del sonido Oh, es una máquina de matar. Lo tiene todo: fuerza motriz, neumáticos grandes y de todo Lo adoro y lo necesito. Lo sangro Es un huracán salvaje Bien agárrate fuerte Soy una estrella de la autopista Nadie va a coger a mi chica Voy a conservarla hasta el final Nadie tendrá a mi chica Ella está a mi lado en cada curva Oh!, ella es una máquina de matar.Lo tiene todo: una boca que se mueve, control corporal y de todo La quiero, la necesito, la siembro Sí, ella me excita Bien, agárrate fuerte Soy una estrella de la autopista Nadie me va a desbancar Tengo velocidad en el cerebro Nadie va a quitarme el liderato ahora que estoy en la carretera de nuevo Oh, estoy en el cielo otra vez. Lo tengo todo: un suelo para circular, un acelerador y de todo Lo quiero y lo necesito. Lo siembro Ocho cilindros todos mios Bien, agárrate fuerte Soy una estrella de la autopista.
Tags: ACDC, Bob Dylan, Deep Purple, Desolation Row, Highway Star, Highway the Hell, Joaquín Sabina, Julio Iglesias, Keith Richard, La carretera, La Magdalena, Made in Japan
Zapatero, Bob Dylan y el Jefe Seattle
Dic 20, 2009 Drogas, Folk, Rock
«Seamos leales con nuestro pueblos, con nuestros compatriotas. Tenemos que lograr unir el mundo para salvar la tierra, nuestra tierra. Nuestra tierra, en la que viven pobres, demasiados pobres, y ricos, demasiados ricos. La tierra no pertenece a nadie. Salvo al viento».
Así finalizó Zapatero su discurso a propósito del cambio climático en la cumbre de Copenhague. Y yo escuchándole, patidifuso ante una maestría oratoria que hubiera mantenido en su tartamudez al mismísimo Demóstenes, quise buscar las raíces de tan honda alocución.
Y cómo no, busqué en dos fuentes, porque yo, mísero de mi, no tengo muchas de búsqueda posible: 1) La música. 2) Las clases sobre el Jefe indio Seattle del profe fumado de turno que nos soltaba las peroratas en clase de filosofía y ética.
Solo un hombre así, con dos hijas góticas, además de adolescentes, era capaz de admirar tanto al Jefe Seattle.
Así que indagué en la obra bobdylaniana y aparte de admitir que su voz es un cruce entre un gato castrado y la del gran Georgie Dann, recordé algo de una canción del viejo Bob que decía algo del viento. Una tal Blowin’ in the Wind (Soplando en el viento) que decía algo así:
¿Cuántos caminos tiene que andar un hombre
antes de que le llaméis hombre?
¿Cuántos mares tiene que surcar
la paloma blanca
antes de poder descansar en la arena?
Sí, ¿y cuánto tiempo tienen que volar
las balas de cañón
antes de que sean prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.
Como véis la metáfora zapateril del viento puede que venga de esta canción icono del folk y de la música protesta de los años 60. Lo que no me figuraba es que la figura de la paloma blanca, tan citada por todos nuestros músicos liberticidas, esto es, El Fary, Los Calis, Los Chunguitos, Los Chichos… también tuviera sus inicios en esta canción.
¿Qué decir del Jefe Seattle? Por lo visto, como nuestra querida Ana Rosa Quintana, y supongo que también el Zapa, su famosa carta al gobernador Isaac I. Stevens también fue creada por un «negro» y él solo se dedicó a transmitirla. Para citarle:
«El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados».
Sin duda, ZP también se dejó influir por el Jefe Seattle. Podéis leer todo el discuso que el jefe indio no escribió pulsando en este enlace y así veis las similitudes. Como vemos, rastreando la oratoria de nuestro presidente, se encuentran grandes referentes.
Y para finalizar la famosa canción en la que Georgie Dann canta a lo Bob Dylan:
Tags: Ana Rosa Quintana, Blowin' in the Wind, Bob Dylan, Demóstenes, El Fary, Georgie Dann, Isaac I. Stevens, jefe Seattle, Los Calis, Los Chichos, Los Chunguitos, Zapatero
Navidad, asquerosa Navidad 2. La venganza de Bob Dylan
Oct 17, 2009 Villancicos

Iósif Stalin, Bob Dylan y dos caballos de origen judío
Este blog sobre música comenzó narrando cuán asquerosa podía llegar a ser la Navidad. Pues, pareciendo increíble, la Navidad se ha vuelto aún peor.
No son las nuevas luces que iluminan el Paseo de El Prado de Madrid. Peor. Bob Dylan saca su disco número 47. Pero no seamos cínicos eso no es lo malo -ni bueno-, aunque el viejo Bob esté en baja forma desde principios de los 70, no. A mí me mola el viejo Bob. No creo que su rollo de frases-camiseta cambie el mundo y sus reivindicaciones me la refanfinflan bastante, pero mola. Mola y punto. Pero su disco 47 es el fin de la humanidad. El Apocalipsis de San Juan ha llegado. Nos temíamos que el mundo iba a desaparecer o parecerse cada vez más a un capítulo de Los Simpson; y así es, de manera cruel.
Bob Dylan ha sacado un disco de canciones navideñas, Christmas In The Heart. Como lo oyen. Villancicos cantados por el viejo Bob, que de nuevo deja de ser judío, para jodernos los tímpanos cantando estrofas a Papá Noel. No, Bob Dylan no es sagrado. Ni es excusa que saque un disco ridículo con canciones como Must be Santa para llamarle genio. La culpa la tenéis los suplementos culturales que decís estás cosas y el viejo Bob se las cree. Pues no. Te has pasado. No te lo perdonaré.
Os dejo con un corte de su disco. La banda del viejo Bob formada por un órgano Hammond, guitarra, bajo y demás, ha sido sustituida por una vieja botella de Anís del Mono y una zambomba. Y sí, es insoportable.
Tags: Anís del Mono, Apocalipsis, Bob Dylan, Christmas In The Heart, Hammond, Los Simpson, Must be Santa, Papá Noel, San Juan